Supongo que mi vasto elenco de lectores andaba ya impaciente de un apunte político. En primer lugar mis disculpas por el retraso, pero quizá un asentamiento de ideas de un par de semanas sea hasta necesario en estos casos para no pecar de ansiosos.

En el cómputo general, el PP le ha sacado algo menos de 200.000 votos al PSOE, dato que les hace vencedores. Por otro lado, el PSOE obtiene más concejales aumentando su cuota de poder en los ayuntamientos, así que también son ganadores. La pobre Izquierda Unida contempla una vez más cómo va perdiendo parcela tras parcela (casi cae su bastión cordobés) y cómo CIU, con prácticamente la mitad de votos, les saca 1.300 ediles. Es lo que tiene la dispersión geográfica.

 

Madrid

Dejando a un lado el hecho innegable de la debacle socialista en Madrid – por méritos propios -, no deja de sorprenderme la curiosa tendencia de voto de mi entorno. Y es que uno, habiendo vivido ya varios procesos electorales, asume mal que le pese que la mayoría no vota atendiendo a ideales sino a factores mucho más tangibles (léase Metro, hospitales y M-30).

Esto es algo totalmente respetable, "el voto es mío y se lo doy a quien yo quiero", faltaría más, pero decía que me resulta peculiar porque durante bastantes meses hemos vivido innumerables manifestaciones anti parquímetros, carencias en infraestructuras deportivas, quejas por las obras de la M-30 – ruido, impacto ecológico, necesidad de las mismas, etc. – y luego resulta que en distritos como Carabanchel o incluso Usera, la del Partido Popular ha sido la lista más votada; que me lo expliquen. Una de dos: o los que protestan no van a votar, o realmente son muy pocos y hacen mucho ruido. No creo que por quince días de carta blanca para aparcar en ciertos sectores (se dieron instrucciones a los controladores del SER para que no multasen en campaña) la gente haya olvidado del tema.

 

Coslada

Ay, mi ciudad – para un autóctono siempre es ciudad y no pueblo -. Cualquiera que pretenda intentar analizar los resultados de Coslada no tiene más remedio que remontarse a tres elecciones atrás cuando el eterno alcalde (1983-1999), primero del PCE y después de IU, fue defenestrado por retirar los eventos taurinos de las fiestas patronales. Sí señores, una ciudad de cabestros.

El caso es que cuatro años más tarde (2003) volvió al ayuntamiento, ahora bajo las siglas de la Plataforma de la Izquierda de Coslada (PIC), como concejal de Urbanismo y sorprendente aliado del PP. Supone uno entonces en primera instancia que el tremendo batacazo de este pasado mayo – pasan de 6 concejales a 1 – se debe sin duda a un castigo de sus votantes por tamaña alianza. Pero entonces, ¿por qué gana 3 ediles el PP? ¿No se deberían haber dirigido esos votos hacia la izquierda? Supongo que aquí es donde juega su papel el voto comunitario y, por qué no decirlo, mayoritariamente rumano. No dispongo de datos sobre su tendencia, pero si se han inclinado por un partido de derechas no puedo más que hacerme cruces.

Aún así, la mencionada PIC ha estado a punto de tener la llave del gobierno municipal una vez más debido a dos votos nulos reclamados por el PP que le otorgaron durante unos días 12 ediles. Que me expliquen también cómo 2 votos pueden cambiar; o son nulos o no, pero no creo que sea algo interpretable. Finalmente los resultados han sido: PP 11, PSOE 10, IUCM 3, PIC 1 y todo parece que apunta a una coalición PSOE-IU para los próximos 4 años. Me atrevo a aventurar que el descenso de IU tanto en Coslada como en la vecina San Fernando de Henares se deba a la desaparición de las dos mujeres cabeza de lista de los últimos años. El electorado desconfía generalmente de las caras desconocidas.

Como la mayor parte de la gente está poco informada (e incluso muchas veces poco instruida), quiero dejar constancia de un dato sobre Izquierda Unida y de paso romper una lanza a su favor: en sus estatutos se establece un periodo máximo de 12 años para desempeñar cualquier cargo público y esto es algo que les honra y a buen seguro también les haya restado votos. También es interesante reseñar, para el que lo ignorara, que la llegada del Metro a Coslada se encontraba en los programas electorales de los 3 principales partidos en 2003 y es que esto no depende tanto de quien rija el municipio sino más bien de su crecimiento demográfico y económico, y de la Comunidad de Madrid que a la postre es la que más dinero pone.

Desde algún rincón de la red se me han caído estos bits electorales que espero os guste leer, os resulten interesantes o cuanto menos, os hagan pensar.